sábado 26 de diciembre de 2009

Los libros del verano

El combustible espiritual te ilumina, sobre todo si le tirás un fósforo encima.
Ari Paluch

Con la llegada del verano, el calor y el tiempo libre nos invitan a disfrutar ejercitando nuestro intelecto. Por eso, en estas vacaciones, nada mejor que tirarse en la arena para leer un buen libro que nos entretenga y, de paso, nos cultive el cerebro y nos acaricie el alma. Cosa que difícilmente se consiga con las siguientes obras, que encontrarán a precio escandaloso en todas las librerías que recorran de Buenos Aires a Mar del Plata.

El gasoil de la conciencia (Gary Patruch)

Luego de su exitoso primer libro, El GNC del alma, el afamado conductor radial vuelve a sumergir las patas en el mar de la espiritualidad. En su anterior trabajo sentaba tímidamente algunas claves para lograr la estabilidad emocional, alcanzar un adecuado equilibrio entre la mente y el cuerpo y aprender a conectarse afectivamente con nuestro entorno, como pasos previos a la felicidad. Ahora, directamente, revela que el secreto es escribir libros de autoayuda para llenarse de guita y así alcanzar la prosperidad económica, que, como todos sabemos, es lo principal, ya que, cuando se tiene plata, el resto sale solo.

Comentarios de lectores:

"Me ayudó a encontrarme a mí mismo, a saber dónde estaba parado. Lástima que estaba en un lugar feo y no me animé a entrar".

Juan Carlos, 34

"Iba leyendo este libro en el colectivo y, de tan metida que estaba, me pasé cinco paradas. Llegué tarde al trabajo y me despidieron. Ahora estoy desempleada pero, por lo menos, alcancé la luz".

María, 24

La Posta: descubriendo la Ley de Repulsión (Joanne Loves Money)

Mezclando filosofías orientales, horóscopos de la Viva, frases de cadenas de email, fragmentos de otros libros y semblanzas de pastores brasileños, Money inventó el revolucionario concepto de la Ley de Repulsión. Sus principios establecen que, por lo general, aquellas cosas por las que más nos esforzamos tienden a alejarse de nosotros (la llamada "repulsión") para irse con gente que no ha demostrado grandes méritos para conseguirlas. Esto explicaría por qué Van Der Graaf Generator tiene menos fans que los Jonas Brothers. O por qué, habiendo tantos hombres dotados de inteligencia y masculinidad, Nicole Neumann decide hacerse garchar por futbolistas semianalfabetos y de voz aflautada.

Comentarios de lectores:

"Mi vida ya era una mierda de antes, pero ahora entiendo por qué".

Nicanor, 28

"Dejé de esforzarme por cualquier cosa y nada empeoró, pero sigo sin pegarla. ¿Están seguros de que funciona así?".

Julieta, 25

El poder de la mala noticia (Guillermo Anodino)

Discípulo de Julio Bazán, Anodino lleva años en televisión cubriendo las peores tragedias de la vida nacional. Inundaciones, terremotos, atentados, hambre y pobreza son sus temas predilectos, y los retrata con un tono pesimista que, a esta altura, es su sello característico. En este libro reflexiona sobre el poder de estos informes para hacernos pensar, llorar desconsoladamente o, simplemente, cagarnos el día.

Comentarios de lectores:

"Me ayudó a tomar una decisión muy importante: la de terminar con mi vida".

Guillermo, 47.

"Es muy reconfortante saber que hay gente que la pasa peor que uno. Mucho más efectivo que esa chantada de La Posta".

Julieta, 25

¡Qué garrón este país! (Marcos Otitis)

Agárrense: este libro ha llegado para poner las cosas en su lugar. Para Otitis, esto no puede seguir así, y algo hay que hacer, y así no se puede más. ¡Qué garrón este país! es un valiente manifiesto que nos recuerda el país pujante que pudimos haber sido si Néstor y Cristina no hubiesen ido a la misma facultad. En cada capítulo, el autor se queja de uno de los flagelos que llevan a los argentinos al pozo de la decadencia, y termina con esta reflexión: "¡Qué barbaridad!".

Comentarios de lectores:

"Es un libro necesario y debería leerse en los colegios. Otitis convirtió en libro el tipo de comentarios que uno deja en La Nación cuando está aburrido".

Silvia, 44

"Bien haría Otitis en dejarse culear por una horda de obreros del conurbano profundo".

Sargento Pepe

Cuarto menguante (Stephenie Goldwyn Meyer)

La historia de vampiros que inspiró una de las sagas más soporíferas de la historia del cine. Edward es un joven que gusta a las chicas a pesar del extraordinario tamaño de su frente, sobre la cual podría instalarse un maxiquiosco. Bella es una joven emo, muy retraída y de notable frigidez sexual. Cuando se enamoran, resulta ser que Edward es chupasangre y, además, un flor de trastornado, ya que vive con la fantasía de morfarle la yugular a la minita si pinta garche (con la consecuente vampirización de ella). Un libro donde la probabilidad de que un vampiro sea atacado por una secta de hombres lobo es mayor que su probabilidad de ponerla.

Comentarios de lectores:

"Me sentí muy identificada con Bella. Amo a Edward a pesar de su piel de muerto y su frente plana".

Leticia, 12

"No leí el libro pero acabo de ver la segunda película de la saga. ¿Dónde se ha visto un hombre lobo morochón?".

Orlando, 21

Padre pobre, padre más pobre (Robert Sakaguita)

El autor asegura que tuvo dos padres: uno pobre y, el otro, paupérrimo. El libro revela las claves para vivir con lo justo sin caer en la indigencia (que es peor) y varios tips para hacer de cuenta que uno todavía conserva cierto estilo de vida aunque en realidad esté financieramente quebrado.

Comentarios de lectores:

"Antes era pobre; ahora, pobre con dignidad".

Marcelo, 57

"Ahora entiendo la diferencia entre un pobre y un negro de mierda".

Alicia, 51