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Hoy se cumplen dos años desde que Risas Grabadas tomó por asalto la blogosfera. Con sus dosis (cada vez más) esporádicas de humor inteligente y crítica social aguda, siempre con la objetividad periodística como bandera, no pasaría mucho tiempo hasta que se constituyera en el emblema de la libertad de prensa que hoy sirve de ejemplo para miles de jóvenes que desean iniciarse en el maravilloso mundo de la prosa online.
Porque en cada chiste de mal gusto, en cada metáfora sobre funciones corporales, en cada mención de la palabra "ojete", se esconde la motivación central que mueve a nuestra profesión: la búsqueda de la verdad, le duela a quien le duela. Por eso no nos tembló el pulso cuando revelamos las prácticas sexuales de cierto líder ruralista con animales de granja. Por eso no tuvimos miedo de entrar en el Abasto un domingo a la tarde para denunciar el proceso de idiotización que sufren nuestros jóvenes. Por eso advertimos sobre nuevas enfermedades y hasta generamos conciencia sobre el flagelo del sometimiento masculino a los designios de minitas superadas. Y aunque muchos intenten callarnos con amenazas de muerte, sobornos amarretes y videos de Al Qaeda, nosotros permanecemos inclaudicables en nuestro compromiso con un ideal de un país mejor para todos.
Claro que el camino recorrido estuvo plagado de obstáculos. En el año 2007, no eran muchos quienes se arriesgaran a asegurar que el futuro estaba "en la Internet y en el ordenador personal". Y sin embargo, hoy, millones de personas disfrutan las enormes posibilidades expresivas de este medio que, dicen, llegó para quedarse. Atrás quedaron los días en que Internet era un entretenimiento improductivo para gente aburrida en bases militares estadounidenses. Hoy hablamos de una red internacional de servicios indispensables entre los que se cuentan el acceso a la más variada pornografía y el reencuentro con gente a la que (por razones muy válidas) dejamos de ver hace diez años. Je, y después a algunos nos cargan cuando decimos que "e' así, los medios en papel ya murieron".
No son pocos los jóvenes que se acercan a mi casilla de mails para preguntarme: "¿cuál es la clave de tu éxito?", "¿cómo puedo llegar a escribir como vos?", "¿cuándo vas a dejar de rascarte la pinga y actualizar cada menos de un mes?". La respuesta para todos ellos es la misma: hay que perseverar. Porque cuando Juan Carlos Google te deja como ganancia de publicidad unas míseras monedas que no te permitirían comprar ni un par de medias; cuando un pajero con photoblog te afana un texto y queda como un rey de la carcajada frente a su compañeritas de curso... sólo queda bancársela y seguir escribiendo. Para hacer, cada día, un blog más desagradable y escatológico.
Quisiera aprovechar esta ocasión para anunciar que no firmé con ninguna editorial para publicar este blog en formato de libro. Tampoco es cierto que haya algún proyecto para convertirlo en serie u obra de teatro. Y (acá viene la gran sorpresa) no, tampoco estoy cerrando un acuerdo con ningún multimedio para vender mi blog a un diario. Pero no importa: porque mientras nadie lo quiera comprar, este blog no se vende.














