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El sketch de "Pitito", las remeras de Cobos, la existencia de Fernando Peña: hay momentos en que vemos a la idiotez florecer a nuestro alrededor con la intensidad de una epidemia africana. De golpe, las personas que nos rodean parecen sucumbir ante el avance implacable de un virus -la llamada "pelotudez extrema"- adquirido en la pubertad pero de acción esporádica: basta un discurso de De Angeli, un video de caídas en YouTube o un Mundial de Fútbol para que la bacteria de la imbecilidad se propague por el cerebro y convierta a su portador en un tarado con el raciocinio de un flogger adicto a la pasta base.
Hay un período del año en que este fenómeno se vuelve fácilmente observable: se inicia el 21 de septiembre y se extiende por tres meses. Se llama "primavera" y es una estación del año en que las condiciones climáticas son altamente favorables para la reproducción del virus de la boludez. "El calorcito" se convierte en el principal tema de conversación y los negocios se ponen a tono pegando florcitas de papel crêpe en las vidrieras. Los estudiantes secundarios abandonan por un día la dura empresa de aprender a leer y escribir y buscan esparcimiento tratando de ponerla en la Costanera. Los medios se pasan todo el día celebrando la algarabía juvenil para, al llegar la noche, lamentar las arduas tareas de recolección de cartones de vino y preservativos sin usar en el Rosedal.
Además de convertir un viaje en colectivo en una experiencia tan insoportable como el pelotudo que canta "Perdóname", el calor nos obliga a despojarnos de las pesadas vestimentas que cubrían nuestras intimidades en épocas de frío. No es casual que el mayor índice de violaciones se registre en primavera: tener que cruzarse con impúdicas señoritas que se aprovechan de las altas temperaturas para ventilar sus tetas a través de delgadas musculosas eleva la líbido masculina a niveles de semejante morbosidad que harían que Natacha Jaitt se asqueara de la poronga y se retirara en una colonia menonita.
Los estudiantes secundarios no son ajenos a este fenómeno y aprovechan el 21 de septiembre para tratar de descargar su tensión hormonal en alguna vecinita de escasa alfabetización pero buena disposición para sopapear el termo (como se estila en el dialecto adolescente). La celebración de la primavera se compone de una serie de rituales que se inician desde el mismo viaje en colectivo hacia la Costanera, una travesía musicalizada con reggaetón saliendo de celulares a todo volumen y cánticos de corte barrabrava como "chofer, chofer, apure ese motor, o si no lo vamo' a agarrar con todo' lo pibe' de Lugano y le vamo' a sacar chocolate por la nariz". La llegada a ese paraíso de desenfreno juvenil es el contexto ideal para que el púber de secundario incompleto despliegue sus tácticas de seducción para declarársele al amor de su vida, una borrega a la que el día anterior le dedicó un collage con corazoncitos en su Fotolog. Tras el rechazo de la muytrola, el púber entra en un período emo de constantes lamentos amorosos del que sólo saldrá con la ayuda de abundante vino de caja adulterado con Pritty Cola caliente.
Este último desvarío sirve para introducir otro de los aspectos que hacen de la primavera la peor de las estaciones: el romanticismo latinoide. Capas y capas de grasa sentimental invaden nuestros sentidos en forma de canciones de Axel, frases en nicks de MSN ("sos lo mejor que me pasó en la vida, aguante Boquita") y servicios de piropos por mensaje de texto. De un día para el otro, absolutamente todo es cubierto por una pátina de melosidad que obstruye cualquier resquicio por el que pueda filtrarse algún atisbo de intolerancia: ante cualquier sana expresión de inconformismo se responde "no te calentés, estamos en primavera" y otra sarta de mariconadas muy alejadas del espíritu del heavy metal.
Es por estas razones (y por muchas otras que no me acuerdo) que este blog no sólo se declara en contra de la primavera, sino que también se da el lujo de celebrar que este año su conmemoración haya caído un domingo, y, para colmo, un domingo con un clima de mierda.
















13 comentarios:
Metal. Vivan Perón y Iorio, que la primavera es de puto (?).
Muy bueno, como siempre. De todos modos, en lo personal, debo festejar lo que debería ser el fin de la temporada de producción de mocos, que en mi caso lleva ya tres largos meses y me tiene un tanto harto. Con esperanza y una flor en el ojal, lo saludo enfáticamente.
estoy tentado a tirarle a todos estos floggers que celebran la primagarcha, con bolsas de agua desde el noveno piso...
pienso siniestramente el plan, todo para cagarles este festejo que parece ser, el llamado hormonal de toda esta horda de pelotudos que festejan pelotudeando!
Que placer entrar y ver que hay material nuevo!
"muii lndo tu flog nos effeamos kasjkasjkasjkasj"
Saludos
Y que Crónica TV haga tanto incapié en la cantidad de días que faltan.
Mal. Chau.
Chupame el pito vos y la primavera puto del orto come vergas del monton. Un saludo desde San luis
Tu vieja
Che... me cae bien tu vieja.
Sargent PEPE... cómo te cuelga?
En fin... tiene muy poco heavy metal la primavera. Tiene muy poco rock el viaje en 160 de vuelta, y tiene muy poco cerebro el pelotudo q estaba gritando porq se sentía muy cómodo entre todos sus amiguitos también pelotuditos. Hasta q me harté, y le grité (y la gente casi me aplaude...): A ver, pelotudo... pero por qué no te callás??? Citando la famosa frase del rey de España (obviamente, agregando el tilde en esa A, q demuestra el argentinismo q flora desde mi primaveral culo). Sentí q había hecho un bien por la humanidad, y sabés q es lo mejor de todo??? No volvió a gritar, el muy cancherito, por más q estaba alrededor de 15 pelotuditos con coheficiente intelectual bajo hasta para el nivel de los neandertales.
En fin... yo, como fotógrafo... ese día zafé y me fui a sacar fotos al abasto, para el trabajo q estoy haciendo sobre las idiotas tribus urbanas. Por suerte fui con una amiga, y cada tanto tenía la libertad de putearlos y q alguien me diga "si, dan asco" como respuesta. Esos momentos los voy a guardar en mi corazoncito...
Saludos...
100% de acuerdo. Aguante el invierno.
Lo de flogger adicto a la pasta base va a pasar a la historia, you know...
jajaja para el del comentario de arriba...si efectivamente a la primavera le falta metal y le falta rock, les dejo un link de qualid.es una bandita de rock para quitar tanta florecita
naive
Y saryent? Para cuando una actimelizacion?
Pastor Joao
EXELENTE. Yo también pienso lo mismo, pero no encontraba las palabras justas. Creo que esta Primavera, lo choreo para mi blog. (Siempre citando la fuente, como acostumbro.)
Yolanka. (Sí, el mismísimo autor del Blog "Le das?"), y de otros menos populares, "Chicas Descalzas", y "Zavandanga Punch, Blog de humor"
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